29 marzo 2021

Eso que surge de vez en cuando acerca de cómo debe de ser la fantasía según algunos.

    Quizá sea yo, o algo de mala suerte, pero cada cierto tiempo me toca escuchar o leer algún comentario acerca de que la fantasía es para niños, debe ser simple y no contener determinado tipo de actos. ¿Qué experiencia tienen con el género? ¿Han dedicado tiempo a mirar las opciones? ¿Conocen el subgénero "fantasía juvenil"? Me parece increíble a estas alturas, pero bueno...

     Para empezar, hay fantasías de muchos tipos y orientadas a diferentes públicos, en todos los medios. Leyendo una sinopsis o preguntando nos podemos hacer una idea. En los videojuegos, películas, series y muchas publicaciones directamente marca la edad en el dorso o al comienzo. Un montón de librerías separa los tomos en estanterías o secciones diferentes por edades. También hay que mencionar que existen formas de poner códigos en las plataformas. No obstante, voy a ejemplificar en general y sin restringirme a ninguna. 

    En los cuentos clásicos, incluyendo a los Grimm y Andersen, hay señoras que quieren meter a niños en el horno, padres que abandonan a sus hijos en el bosque, guerras, brujas que envenenan a jovencitas, animales que curan enfermos lamiéndoles las pústulas, sustancias con efectos físicos, abuelas devoradas por lobos, personas obligadas a casarse y una larga retahíla de sucesos llamativos. Sin embargo, muy pocos enfocan sus críticas hacia estos relatos por haber crecido con ellos.

    En el libro de "Peter Pan" el papel que cumplen las mujeres es peculiar cuanto menos.

    El lenguaje empleado en los libros de "El señor de los anillos" resulta elaborado y complejo, no solo palabras sencillas y frases cortas.

    La saga "Canción de fuego y hielo" (Juego de Tronos) relata muertes por doquier, amputaciones, desnudez, incesto, etc.

    En “La materia oscura” encierran a niños secuestrados y les extraen la energía, por decirlo de un modo suave.

    Las películas de Estudio Ghibli tienen bastante acción explícita, aun siendo suaves y para todos los públicos, como es comprensible.

    Disney tampoco se queda corta. En la cuarta película de "Los piratas del caribe" se ahoga la tripulación entera de un barco en los primeros minutos. El fraticidio es el motor que mueve "El rey león".

    Si entramos en ámbito de los videojuegos, las referencias son innumerables.

    No voy a profundizar en el tema de la desnudez. La gente parece aprobar más que haya violencia a cualquier naturalidad con respecto al cuerpo; diez mil puñetazos antes que un pezón.

    Podría seguir todo el rato que me apetezca, pero no creo que tenga sentido. Yo sigo alucinando cuando alguien se escandaliza porque muere un personaje relevante en una obra poco conocida, por ejemplo.

    Esa gente tan estricta que hay por ahí quizá tenga a sus hijos en una caja a oscuras, porque o juzga los títulos de maneras muy distintas o es complicado que no se ciña a unas cuantas referencias y se vea obligada a que pasen primero por sus manos; mientras miran, claro, habrá que ver qué sucede en otros momentos. Una cosa es controlar que no haya excesos, entendible, y otra pretender recortar un género al completo.

 

    La fantasía es un género amplio merecedor de las mismas libertades que cualquier otro. De hecho, un gran porcentaje de los lectores de fantasía suelen ser adultos. Aun así, la mayoría de las veces sigue siendo muchísimo más contenido que el resto.


    Además, a pesar de lo que quieran pensar algunos, los niños no son tontos y llegan comprender casi todo. Es más, al intentar aplicar estas restricciones a adolescentes, lo que se logra con frecuencia, en lugar de entretenerse con ficciones demasiado orientadas a menores de diez años, es que opten por las de mayores de dieciocho cuando no les ven, siendo peor el resultado que el problema inicial. Podemos ser muy irreales en nuestros planteamientos, pero limitarles temáticamente los aleja de determinadas formas de cultura y los dirige a otros medios menos regulados donde pueden encontrar lo que buscan. De hecho, la fantasía para adultos puede ser mucho más recomendable, incluso con actos para mayores de dieciocho años, que ver el telediario, ciertos documentales, reality shows, programas del corazón, gran parte de Internet y otras influencias accesibles sin problemas.

    Luego tendríamos que evaluar si queremos que la gente salga al mundo sin tener ninguna noción de lo que se pueden encontrar, viviendo en una versión ilusoria de la realidad creada por limitaciones externas durante años. Una princesita tiene pocos recursos para sobrevivir en un instituto, no digamos ya en otro tipo de entornos más conflictivos... Sin embargo, eso ya solo es asunto de los implicados, y mi opinión no pinta nada ahí. Cada familia es un núcleo con criterios propios y legítimos. El tema que quiero remarcar es la libertad de creación dentro del ámbito indicado, no lo que haga cada uno en su casa. 

    La ficción es un estímulo que enriquece en toda su amplitud y nos prepara para un buen número de experiencias, sobre todo si se acompaña de buena educación o una mente alimentada de forma diversa. Una cabeza cortada en un libro o película de fantasía es mucho menos traumática que en las imágenes reales de un vídeo de YouTube o una fotografía encontrada en Google, al alcance de casi cualquiera.


     Dicho esto, y para no crear confusiones, me repele la violencia en el mundo real en cualquiera de sus formas. La fantasía es ficción y, por tanto, algo muy distinto.

    Para terminar, quiero añadir que me gustan las obras a las que he hecho referencia y consumo frecuentemente fantasía de toda índole, juvenil también.

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